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LA ERA DE LOS FANBOYS: FANATISMO Y VIDEOJUEGOS

LA ERA DE LOS FANBOYS: FANATISMO Y VIDEOJUEGOS

 

Fanboys. Esa palabra que algunas personas llevan con honor, y otras tantas la toman como uno de los peores insultos posibles. Muchos son los que en foros, comentarios de youtube, facebook u otra red social, se han encontrado con estos personajes que defienden a sus marcas favoritas con capa y espada, sin escuchar razones ni dando argumentos. Incluso GamerVip, como toda plataforma en línea, ha albergado a varios de estos pintorescos sujetos, aunque evidentemente son un grupo minoritario.

El orígen del término como tal, surgió en 1973 a través de una revista hecha por fans que fue repartida en una convención de cómics en Chicago. La palabra fue una mutación de “funboy”, evolucionando para denominar a una porción de personas que en ese entonces no tenía un nombre identificatorio, un grupo de gente que seguía ciegamente a una marca.

Y es que un fanboy es exactamente eso, una persona que junto a otras rinde una suerte de culto a su marca de preferencia, siguiéndola a donde quiera que vaya. Antaño no tenían una voz unificada, a excepción de cuando se reunían en convenciones, pero con la masificación de internet, estos sujetos comenzaron a poblar los rincones de la red, blasfemando contra todo aquel que se atreviera a tocar su marca favorita.

 

 

Hay que destacar que el problema del fanboy va más allá de una conducta aprendida, tal cual como lo aclara el estudiante de último año de psicología, Jorge Pohlhammer, pues dijo lo siguiente.

“Esta actitud de defensa acérrima sobre algo se puede observar fácilmente en todo tipo de cosas con tanto peso como la religión, política e ideologías, y en cosas tan simples como equipos de fútbol o compañías de videojuegos. Sin embargo, en mi opinión hay una gran diferencia en cuanto a el quid de la defensa. Las ideologías o religiones vienen cargadas de argumentos y conceptos que son enseñados desde pequeños y que poco a poco el individuo internaliza como propios, por lo que se podría decir que en cuanto a las compañías de videojuego o las consolas se habla de algo más visceral, puesto que el cariño por una compañía o consola nace, en la mayoría de los casos, del individuo mismo experimentando los títulos de las compañías. Esta defensa acérrima tendría, según pienso, un factor emocional, nostálgico e individual muchísimo más arraigado, puesto que no es algo aprendido, es casi comparable con un sentimiento u emoción fuerte y que en muchos casos suele tener una importancia ingente en las experiencias infantiles de muchos adultos”.

Un fanboy puede ser de cualquier clase socio económica, pues lo que lo define es su incapacidad para ver las falencias de sus productos adquiridos, y las ventajas de otros que él no posee o le hacen competencia a los suyos. A partir de los comentarios de Facebook, el grupo de jugadores que más críticas se lleva es el gamer de pc, pues según los mismos lectores, ese grupo se siente superior al resto y lo saca en cara constantemente.

Marlene López Ñanco, una lectora de GamerVip, tiene una opinión bastante acertada sobre el asunto, diciendo que “cualquier caso de irse a un extremo y cerrarse a las opiniones es malo, y al menos yo me he encontrado con fanboys de todas las plataformas y todos tienen su argumento válido. Pero creo que los de pc son un poco más tóxicos al saberse que el PC supera en gráficos a los demás… e igual es cierto pero no hay que ser un idiota al respecto”.

 

 

En casi todo tipo de campos se puede encontrar a los fanboys: los deportes tienen defensores acérrimos que están dispuestos a pelear contra otros por el simple hecho de no ser parte de su equipo; los fans de Star Wars se sienten superiores a los de Star Trek o viceversa; incluso están los que se dedican a vilipendiar en el mundo de la música, sobre que banda es mejor, si es The Rolling Stones o The Beatles.

La industria de los videojuegos no está exenta de fanboys, y de hecho, se dan muchas discusiones sin argumentos sólidos entre quienes apoyan a Nintendo, Playstation, Xbox o PC. A veces, las justificaciones que dan los fanboy de cada plataforma se sienten casi como una defensa por haber invertido en la misma, y es lógico que una persona que ha gastado dinero en algo lo defienda, pero no por ello debe hacerlo de una forma ciega y con una suerte de “odio” por la competencia.

Y es que justamente existe una delgada línea entre ser un fanboy y un “hater”, en donde estos últimos son personas que despotrican en contra de sus marcas menos favoritas (o de la competencia). Cuántas veces se habrá visto, en los mismos medios especializados o blogs de videojuegos, una noticia sobre algún juego de Nintendo repleta de comentarios de fanboys de PlayStation lanzando su odio en contra del mismo, o viceversa. En ambos casos por el simple hecho de estar desarrollado en la otra consola. Como si cada éxito de la compañía “enemiga” significase un insulto a la dignidad y orgullo del fanboy.

El amor y odio llega incluso a niveles proféticos, ya que muchos fanboys hacen uso de su aparente poder de clarividencia, para defender o denostar juegos o consolas que ni siquiera han visto la luz en el mercado. Parece ser que los fanboys saben previamente el éxito que tendrá un determinado producto en el futuro y por lo tanto pueden hablar con toda la autoridad del mundo para recomendar o no su compra.

 

 

Todos los excesos son negativos, pero para las empresas el tener seguidores fanboys es un sueño hecho realidad: No se molestan por las decisiones tomadas, aunque no sean tan beneficiosas para los usuarios e incluso estos últimos las terminan apoyando; compran ciegamente sus productos y aunque carezcan de calidad son defendidos a muerte. Con lo anterior no se quiere decir que las empresas están creando fanboys ni mucho menos, sino que habla de una “enfermedad” que padecen los usuarios de estar compitiendo constantemente sobre quien tiene los “mejores gustos”.

“Todo extremo es malo, es como el fanático religioso, son personas tan pequeñas de mente que creen que su verdad y realidad es la única que hay. La idea es pasarlo bien con los juegos, no importa la plataforma. Y si no es así ya es otro el problema que debe ser tratado por especialistas. El que juega videojuegos por la gráfica es como el que ve porno por la trama”, comentó Gustavo Quintanilla Roa, un lector de GamerVip.

Uno de los principales problemas de un fanboy en la industria (en todas realmente) es que no es la representación de un amante de los videojuegos, sino que lo es de una compañía en específico. Cada empresa desarrolladora, ya sea de hardware o software, tiene la posibilidad de aportar en algo a la mejora de los videojuegos y a una competencia más provechosa para los usuarios, pero los fanboys parecen no darse cuenta de ello. Una competencia nutrida entre marcas solo puede resultar beneficiosa para los usuarios.

Como quedó especificado anteriormente, todos los excesos son negativos. No es malo ser fan de una determinada marca, sino que es serlo sin una mentalidad abierta predispuesta a una discusión enriquecedora que apoye a la industria. No sirve de nada que los mismos jugadores ensucien su imagen luchando entre ellos mismos, pues se necesita unión para poder obtener beneficios y no solo beneficiar a las compañías.

 

Lando

Lando es uno de los nuevos y frescos rostros de GamerVip. Periodista de profesión y gamer de corazón, procurará ser la voz de los datos duros en GamerVipCL

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